
Publicado en 2019, Raíces y Alas se convirtió, sin pretenderlo inicialmente, en el último disco firmado con su nombre. El trabajo, concebido como celebración del trigésimo aniversario de Espacio Interior, revisitaba diez composiciones de su catálogo anterior desde una perspectiva abierta, casi desmontando y reconstruyendo su propio universo sonoro. A ellas sumó dos piezas nuevas: una dedicada a su hija Zaira y otra en memoria de Juan Alberto Arteche, figura esencial en la música de raíz peninsular.
Durante la entrevista, Paxariño profundiza también en su relación artística con el productor y teclista italiano Sergio Salvi, a quien conoció en el proyecto Sinouj, y con quien ha compartido afinidades estéticas y búsquedas sonoras. Instalado en Vélez-Málaga y ya sin la presión de los calendarios discográficos, el músico vive una etapa de libertad creativa, centrada en la colaboración con intérpretes de la zona en propuestas que transitan entre el jazz, el blues y, muy especialmente, la improvisación libre.
Entre los episodios que desgrana en el programa destaca la gestación de Tribus Hispanas, donde desempeñó un papel decisivo en la configuración del sonido del disco de Eliseo Parra, uno de los nombres fundamentales en la renovación de la música tradicional ibérica.
Además, y a falta de confirmación oficial, Paxariño adelanta su posible participación en la próxima edición del Parapanda Folk, donde podría reencontrarse con Manuel Lucena y Josete Ordóñez, compañeros en el trío con el que firmó Dagas de fuego, su anterior referencia discográfica.
Lejos de la industria pero plenamente activo, Javier Paxariño demuestra que la creación no siempre necesita nuevos discos para seguir latiendo.

