
El disco, que verá la luz en 2026 a través del sello Samain Music —fundado por el propio artista—, está profundamente ligado a la memoria, la tierra y la cultura popular de Castilla y León. Concebido como homenaje a su abuela, Castora Hernández Raposo, nacida en 1925 en Tierra de Campos, el proyecto trasciende lo íntimo para convertirse en un reconocimiento a todas aquellas personas anónimas que han sostenido la identidad cultural de sus territorios a través de canciones, saberes y tradiciones transmitidas de generación en generación.
Grabado y producido íntegramente en Ampudia (Palencia), a los pies de su castillo, Cien años de Castora se articula desde la folktrónica, ese espacio de encuentro entre la música de raíz y los lenguajes electrónicos actuales. Jotas, seguidillas, agarraos, titos, charros o ajechaos dialogan aquí con sintetizadores, samplers y producción digital contemporánea.
Como defiende el propio artista: “La folktrónica mezcla música tradicional con electrónica actual. No es nostalgia, es transformación. Raíz y futuro en un mismo pulso”.
El álbum, compuesto por 15 cortes, cuenta con un amplio elenco de colaboraciones, entre ellas Delameseta, Cristina Len, María Alba (El Naán), Yoel Molina (Casapalma), Miguel “Sator” Sánchez, Diego Baeza o María Sotelo, además de diversas voces populares vinculadas al territorio. La mezcla corre a cargo de Sergio Pérez García y la masterización ha sido realizada por Tom Woodhead en Hippocratic Mastering (Inglaterra), mientras que el diseño gráfico es obra de la ilustradora palentina Noelia Maeso.
El último adelanto, “A la entrada de Palencia”, ejemplifica la línea estética del proyecto. Con la voz de María Alba, integrante de El Naán, la pieza combina la estructura circular y ceremonial de la jota con una base de reguetón de pulso constante y físico.
La producción mantiene un equilibrio orgánico: los elementos electrónicos respiran y dejan espacio a la voz tradicional, que actúa como ancla emocional y comunitaria. Un break central, de carácter hipnótico y tribal, refuerza la dimensión ritual del tema, donde lo sensual convive con lo colectivo. La canción conecta cuerpo, memoria y presente.
La portada del álbum, obra de Noelia Maeso, ha sido presentada públicamente en la galería El Escaparate de Palencia y sintetiza el universo simbólico del proyecto: un diálogo transgeneracional donde conviven abuela y nieto, muerte y vida, rural y urbano, pasado y futuro.
La puesta de largo en directo tendrá lugar el 11 de abril en Ampudia, junto a su banda La Quadrilla, en una jornada que incluirá sesiones de DJs y un folkgorio previo al concierto.
La campaña de crowdfunding, activa en la plataforma goteo.org, propone recompensas que refuerzan el vínculo con el territorio: ediciones especiales en CD y vinilo, material gráfico exclusivo, talleres colectivos, experiencias culturales o incluso un vino conmemorativo. Una forma coherente de implicar al público en un disco que reivindica la tradición como materia viva y la música como espacio de encuentro.
Con Cien años de Castora, Castora Herz sitúa de nuevo a Palencia y a Castilla y León en el mapa de la folktrónica peninsular, consolidando una de las propuestas más singulares en el cruce entre raíz y electrónica.

