
Como ya es tradición al inicio de cada año, Carlos Monje revisa para el programa Tráfico de Tarareos una selección de los trabajos más relevantes que han pasado por la redacción de Diariofolk. En esta ocasión, la cosecha de 2025 deja un panorama especialmente fértil, tanto en el ámbito de la música de raíz como en el jazz.
En el terreno del folk, el año ha estado marcado por hitos significativos. Entre ellos, la esperada reaparición de Radio Tarifa, que vuelve a situarse en el foco de la escena, junto a propuestas que dialogan con la tradición desde miradas renovadas. Es el caso de Eliseo Parra, que ofrece una personal reinterpretación de la copla, o de Los Hermanos Cubero, que continúan afianzando su discurso entre la tradición y la contemporaneidad.
También destaca el papel de Casapalma, consolidado como uno de los proyectos más interesantes en la renovación del folk actual. A ello se suma la pujanza de la escena murciana, con Miguel Ángel Montesinos ‘El Pantorrillas’ como figura clave en la revitalización de la música de raíz de su territorio.

El recorrido se amplía hacia el jazz, donde conviven nombres consagrados con nuevas voces de gran personalidad. Entre los primeros, destacan Antonio Serrano junto a Kaele Jiménez, así como Chema Saiz, Federico Lechner o Abe Rábade. Junto a ellos, una generación de artistas menos conocidos pero de notable calidad, como Carola Ortiz, Hernán Navarro, Noa Lur o Marco Mezquida.
El programa culmina con una reinterpretación brillante de La tarara, llevada al terreno del jazz por Libérica, bajo la dirección de Manel Fortiá, en un cierre que resume a la perfección el espíritu de diálogo entre tradición y modernidad que ha definido este 2025.

