
El certamen tendrá lugar los días 21, 22 y 23 de agosto en el imponente escenario de la Torre Lucía, recinto monumental que cada año reúne a miles de espectadores para disfrutar de conciertos gratuitos en un ambiente único. La programación de este 2025 apuesta, una vez más, por la fusión entre tradición y modernidad, ofreciendo un cartel donde conviven músicas de raíz reinterpretadas, nuevas propuestas sonoras y grupos de proyección internacional.
Apertura con sabor castellano e italiano
La jornada inaugural, jueves 21 de agosto, contará con dos propuestas muy diferentes pero unidas por el espíritu festivo. Abrirán el festival Fetén Fetén (Castilla y León), el dúo formado por Jorge Arribas y Diego Galaz, que desde 2009 han reinventado géneros de baile como el foxtrot, el vals, el chotis, las seguidillas o las habaneras, siempre con un sello inconfundible y una gran complicidad con el público. Tras ellos, llegará el turno de Ars Nova Napoli (Italia), formación que lleva más de una década reivindicando el patrimonio sonoro del sur de Italia y del Mediterráneo con un repertorio que abarca desde las tarantellas calabresas y los clásicos napolitanos hasta influencias griegas y balcánicas.
Mujeres en el centro de la programación
El viernes 22 de agosto la noche estará protagonizada por voces femeninas y proyectos que reivindican la raíz desde perspectivas innovadoras. El grupo portugués Crua, formado íntegramente por seis mujeres, presentará un repertorio que combina canciones tradicionales y composiciones propias con gran fuerza interpretativa.
Desde Galicia regresarán las ya célebres Tanxugueiras, que conquistaron al gran público tras su paso por el Benidorm Fest en 2022, pero que desde 2016 venían marcando el camino de la renovación del folclore gallego con su estilo entre lo tradicional, el neofolk y la fusión contemporánea. El trío, integrado por Aida Tarrío y las hermanas Olaia y Sabela Maneiro, promete uno de los momentos más esperados del festival.
La velada se completará con Ruiseñora, dúo formado por Elía Maqueda y Atílio González, que desde 2016 exploran un universo sonoro singular en el que conviven la copla, las saetas, la psicodelia y la electrónica, siempre con una mirada poética y transgresora.
Cierre con acento extremeño e irlandés
El sábado 23 de agosto, última jornada del festival, tendrá un marcado carácter internacional y de mestizaje. Desde Badajoz llegará The Jig Kickers, cuarteto formado por Silvia Chávez, Álex Segura, Fernando Arce y Big Daddy, que propone un viaje sonoro por el folk irlandés, escocés y bretón sin olvidar las raíces atlánticas gallegas y asturianas.
Compartirán cartel con los veteranos irlandeses Dervish (presentados en el texto como “Desvisch”), una de las bandas más emblemáticas del folk de su país, fundada en 1989 y con una extensa trayectoria discográfica que los sitúa entre los grandes referentes de la música celta a nivel mundial.
El cierre correrá a cargo de una de las artistas más singulares de la escena actual: Bewis de la Rosa (Castilla-La Mancha). Rapera rural, dramaturga y bailarina, debutó en 2021 y en 2023 lanzó su primer álbum, donde mezcla rap, hip hop y latin con el folclore castellano, ofreciendo un discurso comprometido y personal que ha llamado la atención de la crítica y el público.
Actividades paralelas y ambiente festivo
El festival no se limita a los conciertos nocturnos. La programación incluye actividades paralelas que fomentan la participación ciudadana y el contacto directo con la danza y la música de raíz. El viernes 22 y el sábado 23 se celebrarán talleres de baile en el Centro Cultural Las Claras, a cargo de Sonia Luchena, con propuestas centradas en los ritmos tradicionales y en el balfolk europeo. Ambos talleres requieren inscripción previa.
Además, cada tarde, desde las 20:30 hasta las 21:30 horas, la Asociación de Tamborileros “Santiago Béjar” animará las calles del centro histórico de Plasencia con pasacalles que servirán de antesala a los conciertos.
Una cita imprescindible
El Festival Internacional Folk Plasencia se reafirma así como un punto de encuentro entre culturas, generaciones y estilos, en el que la música tradicional se abre a nuevas lecturas sin perder su esencia. Con entrada gratuita, una localización privilegiada y un cartel de gran nivel, la edición de 2025 promete ser una de las más vibrantes y participativas de los últimos años.


