JazzMadrid 2018. Teatro Fernan Gómez

La violinista de Detroit se presentaba en Madrid en formato de cuarteto, completado por Xavier Davis en el piano, el contrabajista Chris Lightcap y Alvester Garnett en la batería.
El concierto arrancó con Accentuate The Positive, una composición de Harold Arlen que inmortalizó Ella Fitzgerald y que es también el tema principal y título del último disco de Regina Carter. No sería la última vez que la gran diva del jazz vocal iba a ser mencionada, homenajeada e incluso escuchada a través de breves fragmentos desde el teléfono de Carter.
Otro clásico como Nat King Cole fue recordado con When I Grow Too Old to Dream, el tema favorito de la violinista. Su vertiente más jazzera y bebop se plasmó también con composiciones de Johnny Hodges o de Hoagy Carmichael, introducido de nuevo con un fragmento en el móvil.
El concierto se completó con música de Piazzola, con los sonidos latinos de Papo Vázquez (fundador junto al llorado Jerry González de la Fort Apache Band) y con una excelente Mandingo Street del camerunés Richard Bona, que estaba incluida en el disco de la violinista Rhythms of the Heart.

Carter cedió en numerosas ocasiones el protagonismo a sus tres excelentes músicos, que hicieron las delicias del publico con sobresalientes solos, en especial del baterista Alvester Garnett.
Al contrario que otros violinistas, que han optado por electrificar su instrumento o acoplarle un micrófono directamente, Carter utiliza un micro suspendido desde la parte superior, a una distancia de unos 40 centímetros. Esa forma de amplificar la hace mucho más estática en escena, pero mucho más concentrada en su sonido, suave y elegante, que es el verdadero protagonista.
Virtuosa y juguetona, abierta a muy distintos terrenos musicales, Carter ofreció un excelente concierto, muy corto debido al apretado programa del festival, pero tan brillante que nos dejó con un magnífico sabor de boca.
Fotografías Álvaro López / JAZZMADRID



