
Sen Medo
Autoroducido 2026
Tras varios años de silencio y cambios en su formación, MdM (Mel de Meiga) regresa con Sen Medo, un trabajo que marca un punto de inflexión en su trayectoria y que refuerza su apuesta por un folk gallego abierto, combativo y sin complejos. Más que un simple segundo disco, estamos ante una reafirmación estética y vital.
Con solo cinco temas de estudio y una pieza en directo, Sen Medo concentra una intensidad poco habitual. No hay aquí relleno ni concesiones: cada corte parece responder a una necesidad expresiva concreta, a una urgencia acumulada durante años de parón que el grupo canaliza ahora en forma de energía sonora y discurso crítico.
El álbum se sostiene sobre una idea clara: la fusión como lenguaje natural. La tradición gallega —presente en la gaita, la flauta o ciertas estructuras melódicas— convive con total naturalidad con códigos del rock, el ska o el punk. Pero más allá de la mezcla estilística, lo que define el sonido de MdM es su actitud: directa, casi frontal, con un pulso rítmico que remite constantemente al directo, terreno donde la banda siempre ha mostrado su verdadera dimensión.
Uno de los aspectos más destacados del disco es su carga lírica. Las composiciones de Carlos Campos “Kakus” dialogan abiertamente con el contexto social actual, alejándose de cualquier escapismo. Hay en ellas una voluntad de incomodar, de hacer pensar, de situar al oyente frente a su propia realidad. En ese sentido, el título Sen Medo funciona como eje conceptual: una invitación a posicionarse, a vivir y a expresarse sin filtros.
La producción de Javier Vicalo, en los estudios Escusalla Sonora, refuerza esa sensación de inmediatez. El sonido es crudo, compacto, sin artificios innecesarios, lo que permite que la fuerza del grupo llegue sin intermediarios. La inclusión de un tema en directo no es un añadido anecdótico, sino una declaración de intenciones: MdM reivindica su esencia escénica, su capacidad para generar comunidad desde el escenario.
También resulta significativo el equilibrio entre continuidad y renovación. Aunque el proyecto mantiene el vínculo con su etapa anterior —especialmente en el tratamiento de la tradición—, la incorporación de nuevos miembros y nuevas influencias se traduce en una apertura hacia sonoridades más contemporáneas y, en cierto modo, más arriesgadas.
Sen Medo es un disco que no busca la perfección formal, sino la verdad. Un trabajo que respira honestidad, que asume la imperfección como parte del proceso creativo y que encuentra en la mezcla de raíz y actitud su mayor virtud. MdM vuelve con un mensaje claro: la música, como la vida, solo tiene sentido cuando se hace sin miedo.

