
Sang de Dona
Autoproducido 2025
En Sang de Dona, Anna Amigó se adentra en el cancionero popular catalán para demostrar que esas baladas transmitidas de madres a hijas no son piezas arqueológicas, sino relatos urgentes que siguen interpelándonos. Su primer trabajo en solitario, producido con sensibilidad y pulso por Eduard Iniesta, es un ejercicio de relectura crítica y, al mismo tiempo, un acto de amor hacia un legado que llega —literalmente— por sangre.
Arpista, cantante y compositora de l’Espluga de Francolí, Amigó convierte el arpa celta en un instrumento narrativo de primer orden. Su técnica poco convencional —golpes sobre la caja, cuerdas percutidas, bordones que evocan un bajo eléctrico— amplía la paleta tímbrica. Aquí no hay brumas new age ni medievalismos de postal: hay tensión dramática y voluntad de discurso.
El repertorio —doce canciones seleccionadas y reelaboradas— gira en torno a figuras femeninas que rara vez salían indemnes en las versiones tradicionales. En La dama d’Aragó, Amigó pone el foco en los cánones de belleza y la falta de autonomía; en La dama de Reus (también conocida como El capitel·lo), la traición y la violencia adquieren una dimensión contemporánea que trasciende su posible origen dieciochesco. El testament d’Amèlia deja de ser simple crónica de envenenamiento para convertirse, en la lectura de la artista, en metáfora del silencio impuesto.
Uno de los momentos más intensos llega con L’altra Caterina de Lió, donde la intérprete reescribe el final y ofrece a la protagonista una salida que la tradición le negaba. Ese gesto —atrevido y consciente— resume el espíritu del disco: no se trata solo de interpretar, sino de intervenir. También estremecen Blancaflor i Filomena, con su crudeza casi mítica, o Isabel, cuya ambigüedad dialoga con problemáticas tristemente actuales. En todas ellas, la voz clara y de dicción precisa de Amigó sostiene la narración con una expresividad que bebe tanto del canto lírico —formación que completó en Bélgica— como de la oralidad popular.
La grabación, realizada en el Convent de les Arts de Alcover dentro de su programa de residencias, refuerza la sensación de cercanía: arpa y voz captadas con naturalidad. El resultado es un álbum orgánico, donde conviven elementos clásicos y contemporáneos sin perder la esencia íntima del formato.
Más allá del contenido musical, Sang de Dona se presenta como objeto artístico cuidado: una edición que incluye un libro de cuarenta páginas con letras, ilustraciones de Berta Artigal y textos de diversas voces del ámbito cultural. Ese diálogo interdisciplinar amplía el alcance multidisciplinar del proyecto.
El reconocimiento no ha tardado en llegar y la atención de medios especializados internacionales confirman que la propuesta conecta más allá del ámbito local. Pero lo verdaderamente relevante es la coherencia interna del trabajo. Anna Amigó reivindica desde la profundidad de quien ha estudiado, vivido y cuestionado cada una de estas canciones.
En tiempos en que la palabra “raíz” corre el riesgo de vaciarse por repetición, Sang de Dona recuerda que el patrimonio inmaterial solo sigue vivo si se confronta con el presente. Amigó lo hace con valentía, sensibilidad y una convicción artística que convierte este debut en una de las aportaciones más sólidas y personales del folk catalán reciente.

