
Alquimia
Producción independiente 2025
Alquimia surge de la intención del SurdelSur Ensamble de introducirse por entero en el universo sonoro del tango. Con ese impulso su director, Guillermo Rubino, convocó en 2024 a Víctor Lavallén y juntos empezaron a reescribir diferentes obras para cuerdas y bandoneón. La convocatoria se amplió al poco tiempo a otra figura destacada del género: el contrabajista Horacio Cabarcos.
Todo derivó en la grabación de este álbum, donde los artistas intentaron reproducir el sonido robusto y expresivo de las grandes orquestas típicas. Sus músicas convidan unas sonoridades que se asemejan más a las de dichos colectivos populares que a las de las agrupaciones de cuerdas clásicas, siempre respetando los estilos y las formas del género: solos virtuosos, grandes tuttis sonoros, variaciones de bandoneón mezcladas con las cuerdas y un pulso y base rítmica de gran solidez.
En ese sentido, el aporte de Cabarcos no se redujo únicamente a la marcación del pulso: logró producir un verdadero sentido desde las profundidades. Otra contribución imprescindible para este proyecto radicó en su ingeniería técnica, que quedó en manos de Jorge “Portugués” Da Silva, referente absoluto en ese ámbito al frente de los míticos Estudios Ion.
Por todo lo mencionado, Alquimia no resulta un disco más. Lo es, en el sentido en que un álbum es siempre un conjunto de músicas, una selección de sonidos, una grabación. Pero también es otra cosa: un experimento, una operación, un modo de intervención sobre el tango, pero sin efectismos ni rupturas forzadas, sino con respeto, afecto y admiración.
El nombre de la placa también permite adivinar el genuino impulso que la anima: se llama Alquimia porque hay una transformación. Pero no una que borra lo que ya estaba, sino una que lo prolonga, que lo vuelve otra cosa sin dejar de ser lo que era.
Todas las canciones de este tercer trabajo discográfico del Ensamble fueron arregladas para bandoneón y cuerdas por Víctor Lavallén y Guillermo Rubino, quienes están a cargo del bandoneón y el contrabajo respectivamente. A ellos se suman el resto de los integrantes de SurdelSur Ensamble: Natalia Cabello, Saya Ryan y Manuel Quiroga (violines), Elizabeth Ridolfi, Julio Domínguez y Maite Unzurrunzaga (violas), y Benjamín Báez y Paula Pomeraniec (chelos).
Víctor Lavallén, recordemos, es un referente crucial de la historia tanguera de los últimos 70 años. Bandoneonista, compositor y arreglador, integró las orquestas de Osvaldo Pugliese, Miguel Caló, Enrique Francini, Mariano Mores, entre otras, grabando numerosos discos y viajando por todo el mundo. Es el actual director de la Orquesta Escuela de Tango Emilio Balcarce, dirige su propia orquesta típica y es, además, miembro del trío Lavallén-Estigarribia-Cabarcos.
Guillermo Rubino es violinista y compositor. Formó parte de la Orquesta Estable del Teatro Argentino de La Plata y la Orquesta de Cámara Mayo. Se desempeña como primer violín y docente en la Orquesta Escuela de Tango Emilio Balcarce, como así también en el Diego Schissi Quinteto. Como miembro del equipo de profesores del programa Tango for Musicians, ha dado clases y conciertos en distintas ciudades de los Estados Unidos y Europa.
SurdelSur, por último, es un ensamble de cuerdas creado y dirigido por Guillermo Rubino y dedicado a interpretar música popular argentina y sudamericana de compositores contemporáneos, explorando todos los recursos musicales y técnicos que posee un ensamble de cuerdas.
Algunos de los músicos que escribieron para la agrupación son Chango Spasiuk, Guillermo Klein, Diego Schissi, Juan Quintero, Noelia Recalde, Matías Arriazu y Víctor Lavallén.

