Siete del pantano (discos esenciales para iniciarse en la primitiva música cajún), por Alexandre Serrano

09/01/2014
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cajun [250]

Nos cuenta Alexandre Serrano que la historia de los cajunes es una de adversidad y lucha por la supervivencia y quizás por ello su música exprese con tanta inmediatez la alegría de vivir y el orgullo de permanecer. Antes de sumergirte en su selección de discos esenciales para iniciarse en la primitiva música cajún, te recomendamos que leas el reportaje que Alexandre ha elaborado sobre esta historia que inicia sus pasos en el siglo XVII.

Cajun Early Recording – Varios Artistas

 
Various Artists – Cajun Early Recordings en Spotify
Empezamos a jugar con cartas marcadas: Cajun Early Recordings no es uno sino cuatro discos; una entera colección de las grabaciones pioneras del género de finales de la década de los veinte y principios de los treinta. Por ella desfilan figuras fundacionales y decisivas como las de Leo Soileau, Cleoma Breaux, bien en compañía de su esposo Joe Falcon o de sus hermanos Orphy y Amédé, Dennis McGee y la formación original de los Hackberry Ramblers, embarcados ya desde tan temprana hora en su particular e influentísima fusión de estilos sureños. Para quien ame o esté destinado a amar esta música no hay más verdad que la que aquí resplandece en canciones como  “Le Blues de Port Arthur” o  “C’est si triste sans lui”.
 

Le Blues de Port Arthur

C’est si triste lui

http://youtu.be/7A8sda-5M7Y

 

Iry LeJeune. Cajun greatest: The Definitive Collection

 
Iry LeJeune – Cajun’s Greatest: The Definitive Collectio en Spotify
El blues tiene a Robert Johnson, la música cajún a Iry LeJeune.  Sus 26 años de vida le alcanzaron para escribir y grabar un puñado de los clásicos indiscutibles del género: un corpus de 30 canciones que todavía hoy se tocan y escuchan con devoción. Y lo que es más importante aún, para enderezar el curso de una música que  por el tiempo de su irrupción estaba lentamente confluyendo hacia las corrientes hegemónicas de la música sureña. Su elección de estilos con solera, para entusiasmo de su público, significó un toque a rebato para los cajunes en un momento de intensa amenaza de asimilación.  Paradójicamente, durante muchos años, su obra estuvo desperdigada en sencillos de 78rpm y no conoció una reedición completa digna de tal nombre hasta 1993. Su transmisión fue así principalmente oral, algo que contribuyó tanto a la leyenda de este músico, casi ciego y que murió atropellado en 1955 en una carretera del Condado de Acadia, como a que sus composiciones se confundieran con las tradicionales, hasta hacerse indiscernibles de ellas para muchos. Justicia poética. ¿O acaso no es ese el mayor logro del que pueda presumir un músico de raíz?
 

Louisiana Cajun and Creole Music: The Newport Field Recordings

 
Louisiana Cajun and Creole Music: The Newport Field Recordings en Spotify
A pesar de ciertos hits de trascendencia nacional en la década de los cuarenta, como la versión del “Jolie Blonde”de Harry Choates, antes de estas grabaciones de campo la música cajún era otra oscura música regional americana más, conocida principalmente por aficionados locales y esforzados rastreadores del folklore sureño. Fue uno de ellos, un tal Alan Lomax, quien avisado de su originalidad instigó a Ralph Rinzler a documentarla para la Fundación Newport antes de que fuese demasiado tarde.  Su tino en la elección de intérpretes y su posterior implicación en su difusión, al contratar a esos mismos grupos para grandes festivales de folk o facilitar una edición comercial de las grabaciones, consiguió algo mejor que eso: propagar universalmente la buena nueva y despertar así en la propia comunidad la urgencia de salvaguardar y cultivar esa su música preciosa.
Pese al título (la distinción entre lo cajún y lo creole no siempre ha sido inequívoca y tajante) y a la presencia de  figuras que resultaron también influyentes en el desarrollo de la escena zydeco, como Bois Sec Ardoin, este álbum recoge primordialmente canciones y danzas tocadas al estilo tradicional. Y de una forma tan hermosa, genuina e inspiradora que si algún día mi casa ardiese, este disco saldría en el primer convoy de salvación de bienes preciosos, bajo el brazo de mi mujer e hijas.
 

Harry Choates- Jole Blon: The original Cajun Fiddle of Harry Choates

 
Harry Choates – Jole Blon: The Original Cajun Fiddle of Harry Choates en Spotify
Si Iry Lejeune representa el retorno a las fuentes y el apego a la tradición rural, Harry Choates es el creador urbano, prolífico y desaforado, que no entiende de fronteras y mezcla en su marmita cuantos ingredientes le parecen sabrosos. Una parte muy sustancial de sus temas y grabaciones se alejan de los patrones clásicos y desembocan en abigarradas sintonías de Honky Tonk, en las que se funden el jazz de baile, los valses cajunes y el western swing sin demasiados miramientos. Este disco o su posterior “Five-Time Loser” representan a la perfección su estilo: el propio de una banda sonora de esos bares del sur que frecuentó sin desmayo durante toda su vida y que acabaron por llevarle a la perdición. Su desmedida afición a la juerga, a la bebida y a la vida bohemia y disoluta terminó en un calabozo tejano. Según la versión más extendida de los hechos, Harry, víctima del síndrome de abstinencia tras tres días de detención, se dio de cabezazos contra los barrotes hasta caer en coma. Deteriorado por su aguda dipsomanía, nunca volvió a despertarse. Sus diabluras al violín y la guitarra eléctrica, sin embargo, no han perecido.
 

The Balfa Brothers Play Traditional Cajun Music

 
The Balfa Brothers Play Traditional Cajun Music en Spotify
Sin afectaciones y sin tanteos: lo que aquí suena son los hermanos Balfa fijando el canon. El inconfundible soniquete de Dewey, Rodney, Will y sus compinches transportándonos a lo más hondo de una parroquia rural de Louisiana. Un evangelio de todo aficionado a la música cajún que no sólo contiene los temas en lo sucesivo de referencia para el género, sino también las melodías, letras e inflexiones de cada uno de ellos llamados a prevalecer. Originalmente dos discos separados por seis años en el tiempo, esta edición conjunta permite observar la lógica evolución que vivió el conjunto, desde un estilo de interpretación muy apegado a los orígenes a cierto ensanchamiento de sus costuras, y tener en un sólo álbum todo lo que sería imprescindible salvar de esta música si una catástrofe asolase la tierra.
The Balfa Brothers – Parlez Nous A Boire

 

Wade Frugé – Old Style Cajun Music

 
Wade Frugé – Old Style Cajun Music en Spotify
El violín de Wade Frugé es una veta paralela y profunda de la música cajún. Él representa a los intérpretes domésticos que eludieron la profesionalización y, precisamente por ello, mantuvieron un decir original y en cierto modo arcaico que algunos contemporáneos suyos habían ya perdido. Grabado gracias al empeño de Marc Savoy, figura clave en el renacimiento de la música clásica cajún, este Old Style Cajun Music se define perfectamente con su título, en el bien entendido de que aquí se tome viejo como sinónimo de vibrante, sentido y arrebatador. Pónganse cómodos, porque las fiestas en Louisiana suele ir para largo.
 

Beausoleil – La danse de la Vie

 
BeauSoleil – La Danse De La Vie en Spoytify
Tal vez toda vieja música de raíz no está completa hasta que un grupo de sensibilidad “moderna” la estudia, reinterpreta y ayuda a ponerla en contexto y valor años después de su esplendor. En la música de Louisiana nadie lo ha hecho de forma más constante, variada y consciente que Beausoleil, la banda de Michel Doucet. Sería un error, eso sí, confundir a los Beausoleil con un conjunto estrictamente etnomusicológico, entre otros motivos porque sus sonidos de referencia seguían bien vivos en el momento de su formación. Pero es incuestionable que desde sus inicios han tratado de enlazar con las fuentes más tradicionales y lograr un regusto añejo para sus composiciones. Lo que no significa una renuncia a barnices más contemporáneos.  No hay que esperar aquí purismo: el dancehall cajún, la variente acelerada y eléctrica para salones de baile aparecida en los años 40, tiene un gran peso en su repertorio.  Y en discos como “La danse de la vie” o sus inmediatamente posteriores “L’echo”  y “L’amour ou la folie” tocan todos los palos, de los ritmos más mestizos de zydeco a incursiones en el patrimonio de la Acadia canadiense e incluso en el swamp pop. Pero aun así, o acaso por ello, son un excelente punto de partida para este viaje al fondo del bayou.
 

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  1. Pingback: La música Cajún - Deviolines El lugar de los violinistas

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