
Lejos de un simple ejercicio de recuperación, la pieza se construye como una relectura viva de dos melodías tradicionales —Anda cá José se queres y Eu hei d’ir ao São João— que el grupo transforma en un artefacto sonoro actual, atravesado por una clara intención: reivindicar el feminismo como práctica colectiva, arraigada en la memoria y proyectada hacia el presente. En este sentido, la canción dialoga con ese legado de voces femeninas que históricamente han transmitido la tradición oral, uno de los ejes centrales del proyecto de Serigosa.
Desde el punto de vista musical, Eu não sou tua criada evidencia la personalidad híbrida del trío. La base rítmica, inspirada en sonoridades cercanas al funk brasileño, convive con un cuidado trabajo vocal —marca de la casa— que evoluciona desde la delicadeza inicial hacia una expresividad poderosa, casi ritual. La inclusión de un tramo final en clave de rap introduce un elemento de ruptura que refuerza el mensaje de denuncia y la necesidad de una igualdad efectiva.

Este equilibrio entre raíz y contemporaneidad define también la identidad del grupo, que combina instrumentación acústica —violonchelo, acordeón, guitarra o panderos cuadrados— con recursos electrónicos como cajas de ritmos o harmonizer, generando un sonido reconocible que puede adaptarse tanto a formatos íntimos como a contextos más festivos.
El lanzamiento viene acompañado de un videoclip rodado en la localidad segoviana de Ayllón, en el que la dimensión comunitaria del proyecto cobra especial protagonismo. La grabación ha contado con la implicación de diferentes agentes locales, desde el Ayuntamiento —que facilitó el uso de la Iglesia de San Miguel— hasta colectivos culturales y vecinales, en una colaboración que refuerza el carácter participativo que la propia canción reivindica.

Formado por Natércia Lameiro, Blanca Sevi y Cris Imaz, Serigosa lleva tiempo consolidando su trayectoria en escenarios nacionales e internacionales, con presencia en festivales como Tradidanças, Andanças o Son de Raíz. Su propuesta, definida por ellas mismas como “ibérica, acústica y brava”, articula un puente entre tradición y presente, entre lo íntimo y lo colectivo, entre la memoria y la creación.
Con Eu não sou tua criada, el trío no solo amplía su repertorio, sino que apunta con claridad hacia un camino en el que el folk deja de ser un espacio de conservación para convertirse en un territorio de intervención cultural y social. Un gesto que adquiere una resonancia particular y sitúa a Serigosa como una de las voces emergentes más interesantes del panorama actual.

