
La canción se inspira en la “Seguidilla del Laurel”, recogida por Agapito Marazuela en su Cancionero de Castilla la Vieja (1932), y cuenta con la colaboración del rapero, productor audiovisual y divulgador de la tradición Miguel “Sator” Sánchez. Juntos crean un diálogo entre el folklore y el hip hop, donde panderetas, panderos y conchas conviven con ritmos electrónicos, 808s, breakbeat y bass music, generando una textura polirrítmica que conecta generaciones y estilos.
El videoclip, dirigido por Enrique García-Vázquez, rinde homenaje al baile popular y a las mujeres que han mantenido viva su transmisión de generación en generación. Protagonizado por la bailarina y coreógrafa Silvia Reguera, la pieza combina danza, estética urbana y referencias cinematográficas —del western clásico a las comedias familiares—, reflejando la diversidad de influencias que define el universo de Castora Herz.
“El videoclip está inspirado en los folkgorios, encuentros donde danzantes, músicos y público se mezclan sin jerarquías, en una celebración de la cultura viva”, explica Herz. “Queríamos rendir homenaje a quienes han mantenido el baile como forma de expresión y libertad, especialmente a las mujeres que lo han transmitido de abuelas a madres y de madres a hijas”.
Con este nuevo lanzamiento, Castora Herz consolida su apuesta por una “electrónica rural” que mira a la tradición castellana desde el presente, reivindicando el folklore como espacio de creación contemporánea y de resistencia cultural.
Que no haga arrugas ya está disponible en todas las plataformas digitales.


