
El Valle de Ricote se prepara para vivir un otoño cultural con la primera edición del festival slow Murmullo, un proyecto impulsado por el Gobierno regional en colaboración con los ayuntamientos de Ulea, Villanueva del Río Segura, Ojós y Ricote. Durante cuatro fines de semana consecutivos, entre el 13 de septiembre y el 5 de octubre, el valle se convertirá en escenario de 12 conciertos íntimos en enclaves singulares, además de un programa paralelo con talleres, visitas guiadas, catas gastronómicas y mercadillos de productos locales.
La programación abrirá en Ulea (13 y 14 de septiembre) con el trío Calequi y Las Panteras, que desplegará un cóctel de estilos influenciados por el funk, el afropop y los ritmos latinos; Lewa, proyecto de la almeriense Elisabet Iglesias acompañado de piano y viola, que explorará la emoción desde la intimidad; y Mujeres con Raíz, agrupación murciana que rendirá homenaje a la voz tradicional femenina del sureste peninsular.

En Villanueva del Río Segura (20 y 21 de septiembre) actuarán las catalanas Tarta Relena, dúo vocal que resignifica el repertorio mediterráneo desde una mirada contemporánea; Mixtura, con un recorrido por el repertorio sefardí y tradicional murciano; y Julián Páez, con Poetas, flamencos y otros pretextos, un espectáculo que une flamenco, canción de autor y poesía.
El tercer fin de semana, en Ojós (27 y 28 de septiembre), se darán cita la vasca Verde Prato, que mezcla tradición oral y electrónica; la gaditana Müsgo, con un espectáculo lleno de simbolismo ligado a la naturaleza; y Almasäla, proyecto liderado por Paloma Povedano (exintegrante de Ojos de Brujo), que fusiona flamenco, electrónica y músicas globales.
El cierre del festival llegará en Ricote (4 y 5 de octubre) con tres propuestas que reimaginan la tradición desde la innovación: Maestro Espada, dúo formado por los hermanos Hernández, que renovará el folklore desde la electrónica; la manchega Karmento, una de las artistas revelación del neofolk nacional; y el dúo Tomás García y Paco Frutos, que recorrerá las coplas tradicionales del valle con guiños al poeta Vicente Medina.
Más allá de los escenarios, Murmullo ofrece una experiencia integral: talleres creativos, mercadillos de artesanía y productos locales, paseos fotográficos, visitas guiadas por el patrimonio y catas gastronómicas completarán una programación diseñada para disfrutar sin prisas y en conexión con la esencia del valle.
Con esta primera edición, el festival pretende situar al Valle de Ricote como un referente nacional del turismo slow, uniendo música de raíz, experimentación sonora y experiencias en plena naturaleza.

