Javier Alcántara. El jazz como un gran viaje

09/10/2014 - Por Sergio Zeni
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Mientras cae la tarde en Badajoz, el guitarrista nos habla de su manera de vivir la música, sus orígenes, su labor como musicoterapeuta, el festival de jazz de su ciudad, sus últimos proyectos… Un periplo que no se detiene.
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-Comencemos por el principio, ¿cómo se dan los pasos iniciales en su formación musical?
-En casa mis padres siempre escucharon mucha música, sobre todo flamenco… pero el culpable de mi acercamiento a la música realmente fue mi hermano. Él tenía muchos discos de vinilo de rock y heavy metal que yo empecé a escuchar de forma compulsiva. Me recuerdo de pequeño imitando a los bateristas de los discos utilizando mis lápices como baquetas. Un día le dejaron a mi hermano una guitarra española. Como él no la tocaba, yo empecé a cogerla y a dar mis primeras notas y acordes de manera autodidacta. Con el tiempo, entré en el Conservatorio de Badajoz a estudiar percusión, ya que no había plazas de guitarra. Mi primera aproximación fuerte al jazz se produjo cuando vi en directo a Antonio Hart. En ese momento solo supe que quería hacer aquello con mi guitarra Estuve un año, pero terminé dejándolo, no me convencía mucho y lo que yo quería era estudiar guitarra. A mis veinte años –después de recibir clases de guitarra de diferentes profesores locales durante unos años y de tocar en diferentes bandas de rock de la ciudad– decidí irme a estudiar fuera de Badajoz. Primero estuve unos años en Madrid, en las clases del IMT fundado por Chema Vílchez, y seguidamente me fui a Barcelona, donde estudié en el LAULA con Aníbal Martínez entre otros. Estas dos ciudades me enseñaron mucho, no solo en términos de técnica: me abrieron la mente a otros muchos estilos de música. Tuve grandes maestros como José Manuel Lorenzo, Chema Vílchez, Aníbal Martínez, Dani Pérez, también hice innumerables cursos y Master Class. Más tarde, estudié jazz e improvisación en Italia, Nueva York y Portugal… hasta hoy, que sigo estudiando y aprendiendo como el primer día.
Mi primera aproximación fuerte al jazz se produjo en 1995, cuando vi tocar al saxofonista Antonio Hart en el Festival Internacional de Jazz de Badajoz. ¡Fue brutal, me impactó todo lo que encontré allí! Yo no tenía ni idea de lo que estaba ocurriendo. Sentía la pasión, la interacción de los músicos, su entrega, algo diferente que no había visto ni sentido antes… En ese momento solo supe que quería hacer aquello con mi guitarra.
El segundo acercamiento a esta música tuvo lugar cuando llegué a estudiar a Madrid, en mi primera clase con José Manuel Lorenzo. Al terminar la clase me dio dos cassettes, uno de Pat Metheny, Brigth Size Life, y otro de John Coltrane, A Love Supreme. Cuando escuché aquello, me dio un vuelco el corazón y literalmente me cambió la vida. A día de hoy, vuelvo a escuchar esos discos y siento exactamente lo mismo.
-Cuéntenos, por favor, cómo surge el proyecto que le lleva a registrar Namouche, su primer álbum como integrante de Special Quartet.
alcantara3 [250]-Antes de Special Quartet, durante más de cinco años, formé parte de Expression Jazz Quintet, un grupo con el saxofonista Narciso González, el pianista Pablo Romero, el contrabajista Enrique Tejado, y el baterista Javier Del Barco. Con este quinteto tocamos por muchos lugares de España y compusimos mucha música. Fue toda una escuela para mí, una formación donde crecí y aprendí mucho de mis compañeros. Tuvimos la suerte de tocar, por ejemplo, en el Festival Internacional de Jazz de Barcelona y en la bienal SGAE de Tete Montoliu, donde invitamos a tocar un tema nuestro al gran Perico Sambeat. Aquello fue para nosotros toda una experiencia y Perico, como siempre, estuvo brutal. Recuerdo de memoria el solo que hizo, cada nota. Después de cinco años la banda se disolvió, y de ahí salió Special Quartet, con Narciso González, Pablo Romero (esta vez al Hammond) y el baterista pacense Pepín Muñoz. El hecho de que una buena parte del grupo ya llevásemos varios años tocando juntos, y de tener mucha música escrita, hizo que nos metiésemos en el estudio aproximadamente al año de empezar a rodar con esta nueva formación, fue casi como una necesidad de dejar marcada y registrada una época importante de nuestra vida musical. Por todo esto, sin haber tocado en Namouche, los otros músicos de Expression Jazz Quintet forman parte de ese disco. Fue un lujo contar al contrabajo con Alexis Cuadrado, el cual escuchó la música en unos de mis viajes a Nueva York y se animó a participar en el proyecto. Hugo Alves, gran trompetista portugués, fue otro de los invitados. Y por último, Perico Sambeat, quien no solo aceptó, sino que nos ayudó y motivó, como de costumbre, con una humildad digna de los grandes. Para mí su aporte fue toda una enseñanza musical y vital, siempre le estaré agradecido. André Fernandes, amigo y gran guitarrista portugués, se ocupo de la búsqueda del estudio, la mezcla y la masterización.
-Al margen de su actividad como músico, usted participa desde el año 2003 en la organización del Festival Internacional de Jazz de Badajoz. ¿Cuáles son las rasgos principales que definen la personalidad de este encuentro musical?
-El festival lo organizo junto al músico Pablo Romero, con el cual fundamos la Asociación Badejazz, encargada del mismo. Ese es un rasgo a destacar: un festival organizado por músicos. Trabajamos para exprimir al máximo el modesto presupuesto que se asigna cada año al Festival desde la Junta de Extremadura con la ayuda del Ayuntamiento y la Diputación de Badajoz y otras entidades. Un rasgo a destacar del Festival Internacional de Jazz de Badajoz: es un Festival organizado por músicos Lo más importante es mantener el nivel artístico del festival lo más alto posible. Eso es lo que intentamos cada año con un gran esfuerzo, así que por poca que sea la ayuda, siempre estamos muy agradecidos y dispuestos a crecer. En la programación, acostumbramos a mantener un equilibrio: jazz contemporáneo actual, alguna leyenda si nos lo permite el presupuesto, jazz nacional y, como ya es habitual, una representación del jazz hecho en Extremadura. En estos años hemos conseguido traer a Badajoz a figuras como Greg Osby, Ron Carter, Kurt Rosenwinkel, Guillermo Klein, Ari Hoening, David Binney, Nicholas Payton, Tom Harrell, Miguel Zenón, Christian Scott, Lionel Loueke, Pat Martino, Perico Sambeat… Otro rasgo importante es el Seminario Internacional Badejazz, la parte formativa del festival, que se ha convertido en una cita muy importante, la cual cumplirá en noviembre siete años. Mucha lucha, mucha ilusión y creer en esta música llena de valores, como un vehículo de unión,  comunicación y crecimiento para nuestra ciudad… Doce ediciones cumpliremos este año.
-Este año ha visto la luz Short Stories, el primer disco editado a su nombre. ¿Cuál es la idea general sobre la que está construido este álbum?
-Short Stories es un disco muy personal, marcado por mis experiencias y mis viajes de los últimos años. El jazz es ante todo honestidad con uno mismo Con respecto a lo que había hecho en Namouche, este es un disco mas elaborado a nivel compositivo, con más arreglos y colores. Todos los temas están relacionados entre sí, son diferentes historias que forman una única historia global, algo por otra parte muy literario. Un disco muy emocional, sin más pretensión que contar y acercar a través de la música mis diferentes vivencias a las personas.
-A propósito de esa evocación de los viajes que aparece ligada a Short Stories, podríamos decir que desde que apareció en su vida, el jazz ha sido para usted un gran viaje. ¿Qué es lo más valioso que le ha dado este recorrido? ¿Qué es lo que más le anima a seguir viajando?
-Probablemente lo más valioso ha sido conocer a muchas personas de muchas partes del mundo, no solo del ámbito de la música. Cada persona que se cruza en tu vida es única e irrepetible, es una historia… y eso contiene una riqueza incalculable. Eso es un lujo, es inspiración, cada persona tiene algo que enseñarte, que contarte, que regalarte. Todo eso luego se traslada a mi música, al escenario, influye en lo que toco con otros músicos compartiendo la esencia de cada uno. Un viaje brutal, eso es jazz.
alcantara4 [250]Lo que más me anima cada día a seguir este viaje es precisamente la riqueza que me aporta la música, ver el cambio y la improvisación como un proceso natural de la vida. El jazz es una música con unos valores que pueden ayudar a mejorar nuestro mundo, además de transformarnos en mejores personas. Es una música social e individual, saca lo mejor de nosotros y de los que nos rodean. Eso es muy potente. En todo este viaje quiero aportar mi granito de arena para intentar hacer más felices a las personas con mi música y mi guitarra. Estamos aquí para hacer lo que nos apasiona, la vida es un viaje muy corto y en ese viaje hay que tener un compromiso con la gente que nos rodea y con quienes más lo necesitan. Desde nuestra posición todos podemos ayudar. El jazz es ante todo honestidad con uno mismo.
-Badajoz está dirigiendo su mirada con más intensidad hacia Portugal (allí está el reciente festival Badasom, por ejemplo). Este Short Stories podría ser una muestra más: cuatro de los cinco músicos que le acompañan son portugueses y uno de los temas se llama Lisboa… ¿Cómo es su relación con el país vecino?
-Amo Portugal. Un país del que me gusta casi todo: su gente, su comida, su música… Crecer en una ciudad fronteriza como Badajoz te influye mucho. Lisboa siempre ha sido una ciudad muy importante para mí. Namouche fue grabado en los estudios Namouche de Lisboa, y mezclado y masterizado por André Fernandes, como Short Stories. Amo Portugal. Lisboa siempre ha sido muy importante para mí Pero ya antes de grabar mi primer disco tuve la suerte de compartir escenario con grandes músicos portugueses en diferentes proyectos en España y Portugal: Bruno Pedroso, Nelson Cascais, Hugo Antunes, Hugo Alves, Demian Cabaud
La formación actual surgió hace dos años, cuando después de un tour por Lisboa conocí, a través de mi amigo y músico Rogério Godinho, a dos músicos muy jóvenes pero de gran talento, André Ferreira (contrabajo) y André Mota (batería). Con ellos estuve dos años girando por la península y colaborando con músicos como Narciso González o la vocalista Celia Mur. Después se nos unió un joven pianista que me presentó André Mota: Diogo Santos, un músico que me impresionó, desde sus primeras notas, con una técnica y una sensibilidad únicas, era perfecto para la música de Short StoriesDe estos encuentros surgió una gran relación musical y personal que nos llevó al estudio de grabación.
Lisboa es realmente un tema dedicado a España, pero escrito en la capital portuguesa. Una forma de recordar nuestras raíces cuando viajamos lejos de nuestro país. Siempre que tocamos ese composición, que es un guiño al flamenco, la gente se emociona mucho, siente cerca esa “saudade alegre” que trasmite.
-Uno de los temas del disco, Apnaba, está inspirado en su labor en el terreno de la musicoterapia. Si esa composición tuviese letra ¿de qué cosas nos hablaría? ¿Qué representa para usted esa labor?
-Uf… ¡Qué pregunta! Hablaría de amor. Amor por lo diferente, amor por querer entender sin juzgar. Hablaría de aceptación, de ternura, de cariño… y de lucha. Apnaba es la Asociación de Padres de Niños Autistas de Badajoz, un centro donde trabajo como musicoterapeuta y donde la improvisación con mis chicos también está muy presente.
Siempre tuve consciencia de querer ayudar a la gente con mi música, poder transformar a las personas con mis composiciones, con mi guitarra… Y la musicoterapia me brinda esa oportunidad, a unos niveles que superaron todas mis expectativas. Musicoterapia y jazz comparten muchos valores  Descubrí que era una ciencia que podía transformar a las personas, que podía ayudar a curarlas. Musicoterapia y jazz tienen mucho en común, ya que comparten muchos valores. Ser uno mismo, valorar lo diferente, aceptar el cambio como algo natural, ayudar a los demás a ser mejores personas, arriesgar, hacer del error una oportunidad, vivir el aquí y el ahora. El jazz me llevó a Nueva York para ampliar conocimientos e ir a la raíz, y la musicoterapia me llevo a Nueva York a ampliar conocimientos para poder ayudar a las personas a través de la música.
-Una referencia musical inevitable al escuchar Short Stories es Pat Metheny ¿Qué significado tiene para usted la obra de este gran guitarrista? ¿Cúales son sus Metheny favoritos, qué proyectos ha disfrutado más de este músico?
-Pat Metheny es para mi un músico ejemplar. Durante mucho tiempo no paraba de escucharlo, de transcribirlo, lo seguía a todos sus seminarios y conciertos… ¡Hasta me compré una guitarra como la suya! Es todo un ejemplo de tradición e innovación, de entrega total a la música, junto a Perico Sambeat son dos de mis grandes referencias. Metheny y Sambeat son mis dos grandes referencias Realmente me gusta en todas sus vertientes, desde la más tradicional de sus tríos hasta la del mítico Pat Metheny Group que ya ha influenciado a toda una generación de músicos. Su mayor enseñanza, desde mi punto de vista, está en empujarte a ser tú mismo y seguir tu camino digan lo que digan, a ser honesto contigo… Eso te hará ser honesto con los demás, como ya nos enseñaron otros grandes como   Amstrong, Coltrane, Ornette, Miles, Wes, etc.
-Parece que su Short Stories está teniendo una muy buena acogida. Ha sido elogiado por colegas como Perico Sambeat, Javier Chacón, Carlos Barreto Y el tema Duende de Luz continúa encabezando las descargas libres recomendadas por All About Jazz… ¿Cómo percibe usted la manera en la que el público está recibiendo este disco, después de haberlo presentado en directo en diferentes ciudades de España y Portugal?
-Me siento muy agradecido por las palabras de músicos que admiro hasta el infinito, aún no me lo creo. Lo de All About Jazz me sorprende gratamente, llevamos más de diez mil descargas de Duende de Luz. El tema lleva ya muchas semanas primero en la lista de descargas libres de All About Jazz, que además ha publicado una buena crítica del disco. El tema Duende de luz lleva muchas semanas primero en las listas de descargas libres de All About Jazz Una de las razones decisivas para llevar Short Stories al estudio de grabación estuvo en las reacciones del público. Al terminar los conciertos, la gente se quedaba emocionada y nos pedían discos. El tour de presentación está siendo muy bueno, la gente se siente cercana a la música y al terminar los conciertos siempre hay personas que se acercan comentando las canciones. La palabras que más escucho al terminar es que la música ha sido emocionante, bonita, un viaje… Y la verdad es que para nosotros cada concierto en un viaje diferente. Compartir la música con músicos que lo dan todo, como Mota, Ferreira, Santos y Narci, es brutal… Un lujo.
-Estas buenas sensaciones, ¿le están animando embarcarse en una nueva producción discográfica? ¿Cuáles son sus próximos proyectos?
alcantara2 [250]-Tengo en mente dos nuevas grabaciones que espero llevar a cabo este año, para las cuales ya estoy componiendo diferentes piezas, una de gran formato. Además, quiero darle continuidad a Short Stories con otro disco en la misma línea. En octubre comenzaré una serie de diferentes conciertos y colaboraciones. Seguiremos presentando Short Stories en España, Portugal Italia y Francia. Estaré de gira junto a Celia Mur en octubre en España y Portugal (con Carlos Barreto, Diogo Santos y André Mota). Con la cantante Mili Vizcaíno estaremos en Portugal a cuarteto. También habrá conciertos con el nuevo trío junto a André Mota y Diogo Santos… Diferentes colaboraciones con Luis Verde, Narciso González, Pablo Romero, Keke Martín y Pepín Muñoz… Más otras cosas que ya se están cocinando. El viaje continúa.
Fotos: S.Z.

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