El 30 Tradicionàrius llega a su fin tras un semestre de conciertos

23/06/2017 - Ferran Riera
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Varios - 23-06-2017
Centre Artesà Tradicionàrius, Barcelona
A cinco meses y diez días de su inauguración el Festival Folk Internacional Tradicionàrius de Barcelona concluye este viernes, 23 de junio, su trigésima edición, la más larga de su historia, con un concierto especial y gratuito que ofrecerán conjuntamente el grupo Mesclat y la Cobla Catalana dels Sons Esencials.
30Tradicionàrius (Copiar)

La actuación tendrá lugar al aire libre, en la Plaça del Sol de la vila de Gràcia, coincidiendo con los festejos de la popular verbena de San Juan, o lo que es lo mismo, la celebración de bienvenida del solsticio de verano.

Para llegar a esta clausura, el festival ha tenido que pasar antes por unas 120 convocatorias sobre todo de carácter musical, en el Centre Artesà Tradicionàrius (CAT), pero también ha habido exposiciones, presentaciones de libros, talleres, pasacalles, demostraciones gastronómicas y otras actividades festivas, así como los conciertos de la programación “Tradicionàrius al Territori” que se han reproducido en diversos lugares de Catalunya y el País Valenciano. También este año se han repetido las colaboraciones con otros festivales barceloneses, como Barnasants (canción de autor), Cose de Almicare (canción italiana), Cicle Hamaques (canción sudamericana) y Ciutat Flamenco.

La inauguración del histórico acontecimiento, que tuvo lugar el 13 de enero, consistió en una reunión de músicos que ya actuaron en la primera edición del festival, celebrada en 1988, como los solistas Jaume Arnella, Rosa Zaragoza y Alfons Encinas -que siguen en activo- y los grupos -la mayoría ya disueltos- La Cobla Mínima, Solistes de la Costa, Els Ministrers de la Vila Nova, Cobla Manxaire, Primera Nota, Ludicfolk y Retaule.

A continuación, ofrezco un somero repaso a algunas de las actuaciones que siguieron y a las que he tenido la oportunidad de asistir:

Riu (20 de enero). Joven banda que renueva el folk con una propuesta tan prometedora como arriesgada: un espectáculo de 360 grados con un sonido envolvente, dos pantallas con proyecciones y, en la parte final, la colaboración de una orquesta de cuerda.

Es Bastió de s’Illa y Al-Mayurqa (27 de enero). Con motivo del Fin de Semana de las Islas Baleares se presentaron estos dos grupos. El primero, menorquín, era una loable agrupación de aficionados que se estrenaba en el Tradicionàrius con un repertorio basado en la tradición de su isla. Y el segundo reaparecía con una nueva y prometedora formación comandada por los hermanos Martorell después de la desaparación de su fundador, Toni Roig.

Brigada Bravo y Díaz

Marcel Casellas y compañía (1 de febrero). Comienzan las sesiones de improvisación de los miércoles, que se prolongarán durante dos meses. Dirigidas por el incombustible Marcel Casellas, estos encuentros, que se celebran en el bar del CAT, oscilan entre el folk y el jazz y cada vez atraen un público más numeroso. En la primera sesión interviene el joven “graller” Ivó Jordà, junto a unos cuantos espontáneos que van surgiendo de entre los asistentes.

Jaume Arnella y Ferran Martínez (2 de febrero). El veteranísimo Jaume Arnella, en activo desde 1966 por lo menos y participante fijo en el Tradicionàrius desde su inauguración, presenta junto al pianista y acordeonista Ferran Martínez el disco “Cançons aspres i de mala petja” (“Canciones ásperas y de mala huella”), con un repertorio basado en temas tradicionales de la comarca de la Garrotxa.

Arturo Gaya, Cati Plana, Sergi Trenzano y Kike Pelicer (10 de febrero). Al frente de un cuarteto, el líder del popular grupo tortosino Quico el Célio, el Noi i el Mut de Ferreries ofrece un espectáculo intimista y delicado que tiene como eje el vastísimo y siempre reivindicativo cancionero del prolífico artista norteamericano Pete Seeger. Su nombre, traducido: “Tren Seeger. Las canciones de Pete Seeger en un mundo sin Pete Seeger”.

Joana Gomila (16 de febrero). La joven cantante mallorquina desmenuza y reconstruye el rico patrimonio tradicional de su isla con la ayuda de un grupo de rock tirando a experimental y una voz a tener muy encuentra. Llega al CAT con su primer disco bajo el brazo, “Folk Souvenir”.

Martin Carthy & Ruper Ordorika (17 de febrero): Uno de los grandes encuentros de festival, con el que tal vez sea el decano de la recuperación del folk británico, en un excelente estado, precedido, y más tarde compartiendo escenario con él, por el vasco Ruper Ordorika, que de música popular de su país también sabe un rato. Sólo por escuchar al inglés interpretar una versión de “John Barleycorn” la convocatoria mereció la pena.

Els Francolins & Cobla Sant Jordi-Ciutat de Barcelona (17 de marzo). Después de una buena temporada sin dar noticias, el grupo de “flabiols” (una especie de flautas tradicionales) del Campo de Tarragona que dirige Joan Moliner reapareció en el CAT con el disco “Un francolí a Ítaca”, que ha grabado conjuntamente con la Cobla Sant Jordi-Ciutat de Barcelona, que es la formación que más ha destacado en los últimos años en su esfuerzo por romper los moldes sardanísticos, colaborando en todo tipo de iniciativas.

Isidor Marí, Projecte Mut y Vicent MaríPalermet” & Toni Manonelles (24 de marzo). Una sesión dedicada a “Les cançons d’Eivissa, ahir i avui” (“Las canciones de Ibiza, ayer y hoy”), en las que destacados músicos de la isla pitusa ofrecen una selección de sus canciones. Los divertidos improvisadores Palermet i Manonelles, el duo del folk rock Projecte Mut en versión acústica y la serena sensatez del veterano Isidor Marí (exUc i exFalsterbo Marí) redondean la noche.

Quico el Célio, el Noi i el Mut de Ferreries & Banda de Música de La Lira Ampostina (25 de marzo). Gran superproducción musical de las Tierras del Ebro con su grupo más representativo y la banda sinfónica con mayor proyección del sur de Catalunya, en L’Auditori de Barcelona. Los “Quicos” presentaban su primer disco después de unos cuantos años de silencio, “No tinc diners”. El concierto fue, como siempre, un gran éxito de los tortosinos, y en este caso, también de los ampostinos.

Alidé Sants y Scarabat (7 de abril). Otra noche temática, en esta ocasión dedicada a la Val d’Aran. En la primera parte sorprende tanto por su presencia como por su arte la joven cantante Alidé Sans, quien, como la mallorquina Joana Gomila, también deconstruye la tradición aranesa, y por extensión, la occitana, para elaborar un producto nuevo, pero con evidentes raíces reconocibles. Excelente su versión del himno “Aqueres montanhes”. En la segunda parte, el grupo Skarabat, en el que figuran algunos veteranos de las músicas aranesas -como Paco Boya, antiguo síndico de la comunidad y ahora recién nombrado miembro de la ejecutiva del PSOE-, ofrecieron un baile de corte más tradicional.

Grups de Folk dels 60 (29 de abril). Con motivo del cincuenta aniversario del Grup de Folk y como complemento a la presentación del libro “El Grup de Folk. Crònica d’un esclat” (“El Grup de Folk. Crónica de un estallido”), escrito por quien firma estas líneas, tuvo lugar un emotivo encuentro de miembros de antiguas formaciones que se crearon en Catalunya a imagen y semejanza del Grup de Folk original. Entre otros, participaron sus ex componentes Jaume Arnella, Jordi Pujol (no el político, por supuesto), Jordi Roura y también Joan Vilamala, de los Esquirols.

Xavier Batllès (11 de mayo). El Tradicionàrius concedió una “carta blanca” a otro veterano de muchas aventuras musicales, Xavier Batllès, para que organizara una sesión biográfica como quisiera. Así pues, en el CAT sonaron aquella noche, entre muchos otros, algunos de sus artefactos, como Ara Va de bo, la Orquestra Mirasol, La Rondalla de la Costa, Lo Poder del Cant, Pomada y Morena, que fue el grupo que acompañó el espectáculo en directo.

Rosa zaragoza 2

Rosa Zaragoza (12 de mayo). Como el festival que la acogió, Rosa Zaragoza también celebraba los 30 años de su primer disco, y por ese motivo ofreció un concierto antológico con dirección artística de Eduard Iniesta en el que repasó una trayectoria que tiene como puntales sus trabajos en torno a las tradiciones judía, musulmana y católica, y en general los cantos espirituales, así como los de corte feminista y los relativos a la maternidad. La sala se llenó de un púbico entusiasta.

Urbàlia Rurana (19 de mayo). Otra esperada reaparición fue la de los valencianos Urbàlia Rurana, que también hacía años que no grababan. El silecio se ha roto con el disco “De tornada a les ribes “ (“De regreso a las orillas”), en el que el grupo de lidera Toni Torregrossa insiste en su recreación de la tradición alternando las partes más baladísticas y sosegadas con las más animadas y bailables.

Antonia Contreras & Juan Ramon Caro y Josep Aparicio “Apa” (25 de mayo). Un experimento muy saludable fue el que fraguó con motivo de la colaboración entre el Tradicionàrius y el festival Ciutat Flamenco, que organiza el Taller de Músics. En la primera parte actuó la cantaora Antonia Contreras, flamante ganadora de la última Lámpara Minera del Festival de la Unión, acompañada del brillante guitarrista catalán Juan Ramón Caro. Y tras un breve descanso compareció Josep Aparicio “Apa” con su repertorio de canción popular valenciana teñida de aires aflamencados, como demuestra el título de su nuevo disco, “Flamencianes”.

El Pont d’Arcalís y Orquestrina Trama (26 de mayo). Otro de los grupos veteranos del ámbito de la música tradicional catalana, y concretamente de la de raíz pirenaica, es El Pont d’Arcalís, donde milita Jordi Fàbregas, director del Tradicionàrius. En esta ocasión, la formación compartió la Noche de los Pirineos de festival con una joven banda de raigambre popular de la misma procedencia, la Orquestrina Trama, que amenizó el baile durante la segunda parte de la sesión.

Maria el Mar Bonet (2 de junio). En plena conmemoración del cincuentenario de su carrera artística, y con un disco grabado en Cuba recién editado, la cantante mallorquina encontró un hueco para ofrecer un precioso recital basado en los temas de su disco “Saba de terrer” (1979), un trabajo de tipo tradicional que recoge sobre todo viejos cantos rurales de su isla. Al final del concierto la acompañó el acordeonista vasco Kepa Junkera, con quien interpretó una “Balanguera” -himno de Mallorca- más que memorable.

Y eso fue todo, que no es poco.

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