
La fuente del olvido
Autoproducido 2023
Hay discos que son más que una colección de canciones. La fuente del olvido, el debut discográfico de las Pandereteras de Ruente, es uno de ellos. No es solo un homenaje a la música tradicional cántabra, sino una declaración de amor por una tierra, una cultura y una forma de entender la vida que resiste al paso del tiempo gracias a la pasión y la entrega de quienes, como Yolanda Rábago, Lucía Agüeros y Raquel Cayón, han sabido recoger la herencia del pueblo para vestirla de presente sin perder su alma.
El disco, grabado bajo la dirección musical de Nando Agüeros, se presenta como un viaje emocional y estético por los sonidos de Cantabria desde diversos prismas. Doce temas donde conviven con naturalidad la canción montañesa y los romances tradicionales. Aquí no hay artificio ni nostalgia impostada: hay vivencia, hay raíces, hay verdad.
Desde la apertura con No te alabes hasta el cierre con una versión alternativa de la conocida El Veleta, el trío hace gala de una compenetración vocal que se siente orgánica, profundamente enraizada. Las armonías fluyen con la pandereta como columna vertebral rítmica, en un equilibrio que respeta el carácter popular de las piezas sin renunciar a un tratamiento cuidado del sonido. Se percibe el amor al detalle, al fraseo, a la cadencia natural del habla popular convertida en melodía.
Una de las grandes virtudes de La fuente del olvido es su capacidad para emocionar desde la sencillez. “Romance del prisionero” es un ejemplo claro: una versión que cambia el registro del disco, sin más ornamento que la voz de Nando Agüeros, el piano y un acertadísimo chelo, que nos devuelve a la esencia del cantar como relato, como forma de transmisión. Por otra parte, en temas como Pateado de Trasmonte o A lo gallego (esta última con producción de Yoel Molina) se rescatan músicas tradicionales de otras zonas de la cornisa cantábrica como Asturias y Galicia, que enriquecen el repertorio sin diluir su identidad.
Es significativa la presencia de Marisa Valle Roso, aportando su timbre inconfundible y sumando una dimensión asturiana al puente de emociones que este disco tiende entre geografías vecinas.
La fuente del olvido es, paradójicamente, todo lo contrario a lo que sugiere su título. Es un ejercicio de memoria, de reivindicación y de futuro para la música tradicional de Cantabria. Las Pandereteras de Ruente no solo interpretan canciones: las habitan. Y en esa autenticidad reside la fuerza de un trabajo que emociona y convence por igual a puristas del folclore y a nuevos oyentes que se acerquen sin prejuicios.
Un debut sólido, conmovedor y necesario. Que no se olvide. Que suene. Que se quede.

